lunes, 25 de octubre de 2010

“CON LO QUE A UNO LE QUEDA”


Si alguna vez han asistido a un concierto del intencionalmente conocido como violinista Yitzjak Perlaman, han de saber que al salir al escenario no es fácil para él, cuando niño sufrió de polio así, que usa unos aparatos en ambas piernas y camina con la ayuda de dos muletas. Verlo caminar en el escenario un paso a la vez, lamentablemente es algo impresionante. Camina con dolor pero majestuosamente hasta llegar a su silla. Entonces se sienta, coloca sus muletas en el piso, empuja un pie hacia atrás y extiende el otro hacia adelante, Se agacha y recoge su violín, lo coloca bajo su barbilla, asiente con la cabeza hacia el director de la orquesta y comienza a tocar. El publico ya acostumbrado a este ritual. Pero ese día salió mal, justo al terminar uno de los primeros compases, una de las cuerdas se rompió. se pudo escuchar como trono. El sonido pareció un disparo, no cabía duda de lo que significaba ese sonido. Tampoco cabía duda de lo que Perlman tenia que hacer. Supusimos que tendría que levantarse, recoger sus muletas y salir rengueando del escenario para encontrar otro violín u otra cuerda. Pero no lo hizo, Espero un momento, cerro los ojos y le dio la señan al director y de empezar de nuevo. La orquesta comenzó y tocó a partir de donde se había quedado. Y toco con tal pasión, tal fuerza y tal pureza... Tocó como nunca. Yo sé, y muchos saben que es imposible tocar una obra sinfónica con sólo tres cuerdas, pero esa noche se negó a saberlo. Uno podía verlo modulando, cambiando, recomponiendo la pieza en su mente. En cierto momento, parecía como que estaba volviendo a afinar las cuerdas para sacarles sonidos que nunca habían emitido. Cuando termino había un impresionante silencio en la sala. Luego la gente se levanto y hubo una explosión extraordinaria de aplausos desde todos los rincones del auditorio, todos estábamos de pie, gritando y aplaudiendo. Haciendo todo lo posible para demostrar cuanto apreciábamos lo que había hecho. El sonrió , se limpio el sudor de la frente, alzo su arco para hacernos callar y entonces dijo " con un tono bajo, pensativo " SABEN , AVECES LA TAREA DEL ARTISTA ES DESCUBRIR CUANTA MUSICA SE PUEDE HACER CON LO QUE A UNO LE QUEDA.¡Que pensamiento mas poderoso! Ha permanecido en mi mente desde que lo escuche por primera vez, ¿no es una bella definición de nuestra vida?¿para todos los que nos sentimos incompletos, para aquellos que sentimos que no hay mas musical en nuestra vida?Tambien nosotros en algun momento de nuestras vidas, de repente nos encontramos con una cuerda menos. Pero debemos continuar por que el desafio "es descubiri cuanta musica se puede hacer con lo que a uno le queda". Sufrimos un dolor y lloramos la perdida de un ser querido y sentimos que se detuvo la musica en nuestras vidas. Pero en algún momento, no es un dia, no es una semana, sino lentamente, a veces dos pasos hacia adelante y uno hacia atras, debemos domenzar a reaccionar. Debemos volver a recoponer. En estos dias de afliccion, recuerden la melodia, concentrense en ella, escuchen la cancion de sus vida. Háganlo con todo su ser. Escuchen ahora y lleven el mensaje a su corazón, no solo como consuelo, sino como una inspiracion, para que desde ese recuerdo, desde ese dolor y esa tristeza, podamos encontrar la fuerza y determinacion de continuar con la melodia de sus vidas y las nuestras. Por que el mayor desafio, el principal imperativo, consiste en descubrir cuanta musica podemos hacer con lo que nos han quedado desde que ellos no estan más con nosotros.

TEXTO DE ALICIA TONIATTO MAMÁ DE CRISTIAN!!!!!

1 comentario:

Cacique dijo...

Una muy buena nota y reflexion. La estoy copiando para colocarla en mi muro de Facebook con la correspondiente mencion al creador de la misma y a vuestro Blog.